Ciencia en su PC, № 4, octubre-diciembre, 2011, p. 122-136. Dora Oriana Gomes-Pires, Mercedes L. Cathcart-Roca
CABO VERDE: LENGUA, CULTURA E IDENTIDAD Y SU RELACIÓN CON LA EDUCACIÓN
CAPE VERDE: LANGUAGE, CULTURE AND IDENTITY AND ITS RELATIONSHIP TO EDUCATION
Autores:
Dora Oriana Gomes-Pires, cpc@megacen.ciges.inf.cu. Universidad de Cabo Verde. Cabo Verde.
Mercedes L. Cathcart-Roca, cathcart@fch.uo.edu.cu. Universidad de Oriente. Santiago de Cuba, Cuba.
RESUMEN
El trabajo muestra la utilidad de los conceptos de lengua y cultura para el conocimiento y valoración de la lengua caboverdiana, el criollo, que comparte su espacio con la lengua portuguesa, instituida para los procesos de enseñanza-aprendizaje, desde el primer grado hasta el universitario. Esta situación crea dificultades académicas, por una política lingüística que no ha incorporado la L1 a los procesos de escolarización de los caboverdianos; por tanto, no protege la conservación y perdurabilidad de este medio de comunicación y no contribuye al reforzamiento de su identidad y sentido de pertenencia. Esta política propicia una situación lingüística que contradice la preservación y perfeccionamiento de la lengua materna de la República de Cabo Verde.
Palabras clave:bilingüismo, diglosia, lengua materna, lengua oficial, identidad, sentido de pertenencia.
ABSTRACT
This paper shows the proficiency the concepts of language and culture have for the knowledge and appreciation of Cape Verdean Creole. The Creole shares its space with the Portuguese language, which is the language of instruction and government in Cape Verde. This situation creates academic difficulties, since the linguistic policy have not incorporated L1 within Cape Verdeans education processes. Therefore, this linguistic policy does not protect the conservation and perdurability of Creole and it does not contribute to the enforcement of the identity and sense of belonging of such means of communication. Furthermore, it violates the right every child of learning and be educated in his or her mother tongue. The policy also contributes to a linguistic situation that contradicts the preservation and improvement of the Republic of Cape Verde mother tongue.
Key words: bilingualism, diglossia, mother tongue, official language, identity, sense of belonging.
INTRODUCCIÓN
A lo largo del tiempo, la lengua ha sido objeto de diversas concepciones: elemento de trasmisión oral o escrito de un grupo social, medio de una tradición religiosa y cultural, mecanismo de comunicación apropiado para la organización de la clase dominante e instrumento lógico del pensamiento.
A veces, el concepto de lengua parece estar exento de motivaciones ideológicas, políticas y culturales; pues se ha limitado a lo estrictamente lingüístico. La ciencia lingüística, que solo en la época moderna elaboró teorías y métodos capaces de asumir como objeto de estudio el análisis de los datos lingüísticos, propuso en el siglo XX, en el cuadro de una teoría de carácter estructural, un concepto universal y objetivo de lengua: sistema de comunicación constituido por signos de carácter social históricamente determinados. De ahí que existan diferentes criterios que examinan el concepto de lengua desde la perspectiva del análisis lógico, filosófico, gramatical, entre otros, que han tomado en cuenta las características culturales de dicho proceso en distintas épocas y civilizaciones. Así, suele hablarse de que la lengua es patrimonio cultural de la clase en el poder, que se individualiza en la comunicación lingüística.
Este trabajo aborda los conceptos de lengua y cultura para mostrar el valor de esta relación en lo referente al conocimiento y aprendizaje de la lengua materna de Cabo Verde. Tiene como objetivo destacar la relevancia que posee esta relación en la formación integral de la lengua criolla de la República de Cabo Verde. Al mismo tiempo, para su concepción se asume un principio esbozado por el profesor Manuel Alvar cuando declara que la lengua “es el reflejo del espíritu de un pueblo y está, por tanto, sometida a los avatares que el pueblo padezca” (1982, p. 39).
DESARROLLO
En la realidad lingüística existente en Cabo Verde, espacio territorial en el que sus hablantes se intercomunican mediante el bilingüismo y la diglosia, la lengua caboverdiana (LCV), lengua materna del país, se emplea junto a la lengua portuguesa, que es la lengua oficial. Esta situación trae como consecuencia que la primera tenga una difícil problemática no afrontada por la política lingüística existente, articulada desde la época colonial, que no ignoraba que la lengua materna de un pueblo constituía un elemento de identidad y medio originario de su cultura. En la práctica, la lengua caboverdiana es usada en todas las situaciones cotidianas de sus hablantes: la música, la literatura, los medios sociales, y tiene cierta presencia en los medios de comunicación[1]. Sin embargo, hasta hoy la lengua portuguesa es la única que se emplea para la enseñanza en todos los niveles de escolaridad.
La no enseñanza de la LCV no se corresponde con las expectativas y necesidades que demanda la real competencia comunicativa, pues los niños de Cabo Verde no inician este aprendizaje en su lengua materna, sino en una lengua que no practican en casa con sus familiares y amigos (el portugués). Con ello se pierde un hecho útil: conocer, hablar y escribir en su lengua materna y desarrollar el atributo cultural más importante que cada hombre posee para comprender el mundo y la sociedad en que vive; además, se incumple con un precepto indicado por la UNESCO: “todo niño tiene derecho de aprender en su lengua materna”. En Cabo Verde, la lengua portuguesa, por su condición de lengua oficial desde la época colonial, continúa como lengua de la administración, la enseñanza y la justicia; mientras que la LCV, reconocida como lengua nacional, es hablada por la totalidad de la población, aunque los niños caboverdianos no la aprenden estructuradamente en el proceso de enseñanza-aprendizaje que realizan en sus escuelas.
En el país se han efectuado varios estudios en torno a esta problemática, para tratar de dilucidar la situación lingüística existente y para divulgar las obras de los científicos caboverdianos en otros ámbitos académicos, como es el caso de: ¿Bilinguismo ou Diglossia? de Dulce Almada Duarte. En esta obra la autora analiza la situación sociolingüística de Cabo Verde. También Manuel Veiga se ha ocupado profundamente de esta problemática. La importancia de sus trabajos para comprender y explicar este proceso es decisiva. Ejemplo de ello son: Diskrison Strutural di lingua Kabuverdianu, 1982; O Crioulo de Cabo Verde. Introdução à Gramática, 1996; Estudo Sociolinguístico e Gramatical. O caboverdiano em 45 Lições, 2002; A construção do Bilinguismo (2004), entre otras aportaciones. A tales efectos, sobre la problemática ha dicho M. Veiga:
En Cabo Verde el bilingüismo es un imperativo vital del desarrollo, pues a pesar del denominado Bilingüismo caboverdiano, nuestro pueblo vive una situación de diglosia. En realidad, una sociedad solo es verdaderamente bilingüe si, más allá de la lengua materna, domina en cualquier contexto o circunstancia otra lengua, con la misma competencia y eficacia que la lengua primera. Un real bilingüismo exige que las lenguas primera y segunda sean complementarias, ambas tengan un estatuto social y funcional útil y de prestigio (2004, p. 9).
En el decursar de este estudio se asume como problemática que es necesario comprender que la diglosia y el bilingüismo se practican en Cabo Verde. Al mismo tiempo, se indica que para el estudio de estos procesos se prefiere el concepto de lenguas en contactos, pues una gran cantidad de especialistas declaran que más de la mitad de la población mundial es bilingüe y practica un bilingüismo social e individual. Según Francisco Moreno (1998, p. 258) la problemática del contacto puede clasificarse de la siguiente forma: a) existen fenómenos derivados del contacto de sistemas: interferencia, convergencia, préstamo y calco; b) existen fenómenos de contactos derivados del uso de varias lenguas: elección de lengua, cambio de código (alternancia de lenguas), mezcla de códigos (amalgama); c) existen variedades lingüísticas derivadas del contacto de lenguas: lenguas pidgin o sabires, lenguas criollas, variedades de frontera o transición. El autor considera que esta clasificación no es excluyente, pues en una situación determinada pueden darse varios de los fenómenos descritos, y en el caso de Cabo Verde, el inciso c) tiene gran trascendencia para la situación lingüística del país.
La situación lingüística de Cabo Verde obliga a los maestros, profesores e investigadores a estudiar esta problemática y, sobre todo, a trabajar para hacer realidad su inclusión a partir de la enseñanza primaria, de primero a sexto grado en su primera fase. Se trata, sin dudas, de un tema de interés científico, educativo y político, que propiciaría resolver la contradicción entre la vida cotidiana del caboverdiano y el sistema de enseñanza en el que está ausente la lengua materna. Esta situación reclama decisiones gubernamentales que pongan en práctica un proyecto que desde la enseñanza primaria tenga entre sus objetivos el uso del criollo en el proceso de escolarización. Para tales fines es necesario preparar un cuerpo docente capacitado metodológicamente, capaz de afrontar este desafío social, cultural y político en Cabo Verde. Asimismo, es necesario acometer la elaboración de un texto o textos apropiados para la enseñanza de la LCV, desde el primer año de escolaridad, y desarrollar investigaciones sobre el criollo caboverdiano para conocer con un mayor nivel de profundidad la estructura interna y social de este, con el objetivo de favorecer su utilidad, conocimiento y didáctica.
Dichas investigaciones estarían atravesadas en lo social por un eje integrado por el diálogo intercultural, la resistencia y el fortalecimiento de la identidad. Este planteamiento de carácter interdisciplinar propiciaría acometer con éxito la complejidad del lenguaje como fenómeno lingüístico, psicológico, cultural, sociológico y pedagógico, mediante la interrelación entre las distintas materias; no debe olvidarse que el uso del lenguaje tiene una estrecha relación con el conocimiento y procesamiento del discurso. Según afirma T. A. Van Dijk (2002, pp. 58-64): “muchas de las propiedades pertinentes al evento comunicativo, que en conjunto definen los modelos del contexto de un hablante o de un receptor, contribuyen a un manejo sutil del conocimiento: su activación, su uso en la interpretación de palabras y oraciones, o su rol en la construcción de modelos mentales”, (p. 60).
Esta idea apoya la sostenibilidad que existe en el uso del lenguaje, cuando el hablante parte del entorno social y cultural que conoce, puesto que crece inmerso en él; lo cual le sirve para producir, enriquecer y comprender las actividades lingüísticas que como usuario de una L1 pone en práctica en el desarrollo de estrategias para lograr la efectividad de la comunicación.
El propio Van Dijk, en la obra antes mencionada, señala las premisas fundamentales sobre el papel del conocimiento para la comprensión y producción de textos en un determinado contexto y, a tales fines, propone la existencia y uso de recursos cognitivos empleados por el hablante en los procesos de comunicación verbal y escrita. Igualmente, indica que el soporte cognitivo de un hecho lingüístico o del hacer de una lengua está sujeto a:
- La situación: la importancia social de esta y del conocimiento individual, interpersonal y social que sobre la lengua y su cultura tiene el hablante.
- El contexto: constructos mentales que se sustentan en el conocimiento personal y social a partir de la cultura y el contexto como regulador del uso del lenguaje.
- El conocimiento contextual: este aspecto refiere que las representaciones que tienen los emisores sobre el conocimiento de los receptores les permiten practicar determinadas estrategias de comunicación, en dependencia de la situación social; es decir, el contexto regula los usos comunicativos.
Estos y otros recursos cognitivos en el proceso comunicativo, reconocidos por T. A. Van Dijk (pp. 63-64), son de gran importancia para que el hablante pueda manifestarse en el contexto del conocimiento implícito y explícito de su lengua, sociedad y cultura, con los cuales controla sus manifestaciones lingüísticas. Es necesario que en Cabo Verde se asuma que con la enseñanza de la L1 se refuerza, garantiza y eleva la estrecha relación que existe entre la díada lengua-cultura, ya que todo hombre accede al desarrollo cognitivo, con la mediación del lenguaje, para conocer e interpretar los sistemas simbólicos de que dispone su cultura; por tanto, “para poder comprender el lenguaje de los otros no es suficiente comprender las palabras, es necesario entender el pensamiento. Incluso, esto no es suficiente, se deben conocer las motivaciones, pues el análisis psicológico de una expresión no está completo hasta que no se alcanza ese plano” (Vygostski, 1966, p. 93)
El maestro E. Coseriu también ha definido que la relación entre la lengua y la cultura se da en tres sentidos, que son aspectos importantes para el sustento de las ideas que se exponen sobre el criollo caboverdiano:
- El lenguaje es una forma primaria de la cultura y de la objetivación de la creatividad humana.
- El lenguaje refleja la cultura no lingüística; es decir, sirve para manifestar los “saberes”, las ideas y creencias acerca de la realidad conocida y del mismo lenguaje como sección de la realidad.
- No se habla solo en el lenguaje como tal con la competencia lingüística, sino también con la competencia extralingüística: los saberes, ideas y creencias acerca de las cosas y el conocimiento del mundo influyen sobre la expresión lingüística y la determinan en gran medida (1981, pp. 17-18).
En Cabo Verde las condiciones sociales determinaron el uso del criollo como lengua materna y el uso de la lengua portuguesa como lengua oficial, según el estatuto sociopolítico que existe en el país; de esta manera se obvia que la apropiación de la cultura transcurre en formas históricas establecidas, que la enseñanza y la educación son variantes universales del desarrollo del individuo, cuya fuente social está vinculada a la actividad colectiva de los seres humanos; y que el hecho de abandonar una lengua y adoptar otra diferente implica, de algún modo, una desvalorización de la propia forma de ser del individuo y de la comunidad donde está inserto.
Si bien es cierto que a partir de F. de Saussure la lengua se concibe como un fenómeno social, un código usado y comprendido por los miembros de una comunidad; y posteriormente como instrumento de comunicación, acción o interacción, como institución cultural de una comunidad sociocultural, que se presta para aprehender, evaluar y analizar la realidad y que por tanto posibilita la adquisición de conocimiento; también lo es que si las sociedades no toman medidas para preservar sus lenguas estas pueden desaparecer y con su pérdida, la cultura de un pueblo.
La cultura revela en el hombre todas sus dimensiones. Ninguna cultura puede ser trasmitida de forma independiente a la sociedad, porque es la sociedad la que alimenta y socializa la cultura. La lengua y la cultura están en el centro de los fenómenos de identidad. Dulce Almada Duarte ha comentado que los caboverdianos, por muy bien que hablen el portugués, se identifican siempre con el criollo de su nación. A diferencia de otras colonias portuguesas en África, Cabo Verde ha tenido siempre como lengua unificadora el criollo porque, como bien dijo el profesor Baltasar Lopes da Silva: “Bem cedo o crioulo das ilhas deve ter disposto de uma estrutura coerente e de um vocabulário bastante, o homen crioulo se sentiu idiomaticamente auto-suficente” (1961, p. 28).
El criollo caboverdiano, a pesar de ser uno de los primeros criollos de base lexical portuguesa en la costa occidental de África, persiste aún con gran vitalidad. No obstante, por falta de una estrategia de política y planificación lingüística, este criollo no es la lengua de la instrucción oficial, aunque ya se cuenta con un alfabeto unificado para su escritura (ALUPEC), aprobado por el Decreto Ley №. 67/98. Este decreto legitimó el empleo, de forma experimental, de dicho alfabeto; finalmente, ALUPEC fue institucionalizado en marzo de 2009 por el Decreto Ley № 18/2009. Lo anterior implica que todo caboverdiano que se comunique por escrito en su lengua materna posee un instrumento bastante fidedigno para escribir su variante lingüística en el archipiélago. Ya con antelación muchos caboverdianos habían usado para la escritura de sus obras el criollo caboverdiano, lo cual muestra fehacientemente que la lengua caboverdiana era un factor de identidad del pueblo. En la actualidad, los diputados usan esta variante lingüística en la Asamblea Nacional. Es decir, el caboverdiano es una lengua viva, dotada de vida propia, con una estructura individualizada que le permite cumplir su función social.
Este breve estudio presenta algunos criterios científicos que pueden contribuir a la introducción de la LCV en el proceso de escolarización, hasta lograr su establecimiento como instrumento de enseñanza para la escuela primaria, inicialmente. Asimismo, señala algunas consideraciones didácticas que propiciarían la introducción de la L1 de Cabo Verde.
Se sabe que tal tarea no será fácil de resolver, pero es, sin dudas, una opción para la conservación y preservación de la lengua caboverdiana. Además, desde el punto de vista lingüístico, se produciría un mayor rendimiento para el aprendizaje consciente de la lengua portuguesa, L 2, de Cabo Verde y, desde el punto de vista cognitivo, se evitaría la ruptura que desde temprana edad se produce entre los niños caboverdianos en relación con el estudio de su lengua materna, suplantada en la escuela por la enseñanza de la lengua oficial. Existen también condiciones para trabajar y producir un cambio en la política lingüística del país, que ya puede exhibir algunos recursos estratégicos para introducir la lengua materna en el proceso de iniciación de la escolarización del niño caboverdiano.
Por esta razón, se presenta una serie de estrategias lingüísticas y didácticas que, a partir la lingüística aplicada, contribuyen al proceso de inclusión de la L1 de Cabo Verde en el primer grado de escolaridad, y que sostienen, desde una visión sociolingüística, las bases fundamentales para la enseñanza del criollo caboverdiano mediante la demostración de sus características gramaticales, lexicales y las ventajas que proporciona desde la iniciación escolar, pues ya existe un Alfabeto Unificado y una propuesta de manual de iniciación para la enseñanza de esta lengua.
En sentido general, se pretenden divulgar las direcciones gubernamentales y científicas para la introducción de la lengua criolla en las escuelas de Cabo Verde. También se destaca la necesidad de la reelaboración y remodelación de una política y planificación lingüísticas, que garanticen la permanencia del criollo como medio de comunicación oral y escrito en el país. Esta propuesta de cambio en la política lingüística de Cabo Verde se apoya en una historia actualizada y crítica a partir de una perspectiva histórica, y pone de manifiesto la necesidad práctica y cultural de aplicar diferentes puntos de vista científicos para la definición de la aparente aporía existente en Cabo Verde en cuanto a su lengua materna.
Hablar de criollos o de lenguas criollas es hablar de instrumentos de comunicación que surgieron de la mutua interferencia entre dos o más idiomas: uno de ellos europeo y el otro u otros no europeos, especialmente asiáticos o africanos; es decir, las lenguas criollas nacen de la necesidad de comunicación entre individuos de lenguas diferentes puestos en contacto.
El origen de los criollos tiene un carácter de naturaleza social, que aparece en la constitución de sociedades mixtas, aspecto totalmente visible en los territorios descubiertos por Portugal, como es el caso del denominado archipiélago de Cabo Verde.
El historiador A. Carreira defiende el valor comunicativo de la LCV. En una de sus obras cita las palabras de un escritor anónimo que en 1784 dijo la siguiente frase: “Raros são os que sabem falar a língua portuguesa com perfeição, e só vão seguindo o estilo de falar da terra”; y más adelante, para justificar la existencia del criollo, indica: “Foi pela acção simultânea de catequese, da educação e da instrução: nas igrejas, nas casas-grandes, e nas fazendas agrícolas, e pelo aprendizado de ofícios que se operam a formação da importante língua da comunicação e social: o CRIOULO o elemento que tão cedo melhor definiu a identidade cultural do cabo-verdiano” (1982, pp. 62 y 58).
En esta etapa también cabe recordar a Antonio de Paula Brito, quien en 1835 publicó un alfabeto fonológico integrado por 20 letras y cuatro dígrafos.
Estos aspectos ratifican el valor comunicativo y cultural que el criollo tiene en la población caboverdiana y la importancia que le atribuyen para su comunicación.
Como se puede apreciar, la situación lingüística que ha atravesado y atraviesa el archipiélago de Cabo Verde ha sido bastante compleja, dada la dimensión sociopolítica que entraña. El estudio de la planificación lingüística forma parte de la macrosociolingüística y entraña problemas teóricos, pragmáticos y metodológicos, que deben tenerse en cuenta para el objeto de esta investigación, dadas las diversas problemáticas que acarrea la política lingüística de incluir la LCV como la lengua de enseñanza-aprendizaje desde el primer grado de escolaridad. La política lingüística es, en sí, un conjunto de declaraciones, de intenciones, decisiones e ideas conscientes realizadas en el ámbito de las relaciones de la lengua o lenguas con la vida social. Dentro de sus objetivos está el producir cambios en la situación y comportamientos lingüísticos de una sociedad o de un grupo social determinado.
En cambio, se concibe la planificación lingüística como uno de los aspectos de la política lingüística que consiste en la puesta en práctica de dichas decisiones, a través de distintos procesos de regulación; por tanto, tiene una función práctica: oficialización-estandarización.
En este sentido, Francisco Moreno observa que: “Planificar es predeterminar las relaciones lingüísticas de los hablantes de una comunidad cuando esta ofrece la posibilidad de utilizar varias lenguas, dialectos o hablas. En ese ejercicio de selección tienen importancia de primer orden tanto los determinantes lingüísticos como los determinantes de naturaleza social” (1991, p. 253).
Por su parte, la investigadora cubana Nuria Gregori explica que la política lingüística es, junto a la política educacional, cultural, informativa y científica, la parte de la política nacional de un estado, de la que se desprende la ideología de la clase que detenta el poder. La no expresión explícita de una política lingüística no implica su inexistencia. Se hace necesario ante este mundo cada vez más globalizador y homogeneizante la defensa de nuestra identidad cultural, que es una necesidad impostergable, por lo que no es lícito adoptar una posición de indiferencia ante los problemas de la lengua, el signo más visible de nuestra identidad.
En ese mismo texto expone también que la política lingüística es toda la actividad consciente que realiza un estado, clase o grupo social, en relación con el uso de una o varias lenguas en su territorio o fuera de él y que regula de forma consciente los procesos lingüísticos, tanto explícita, como implícitamente, en países monolingües, bilingües o multilingües (1999, p. 7).
La planificación lingüística presta atención a dos aspectos esenciales: la planificación del estatus y la planificación del corpus de una lengua. El primero se refiere a la adopción de una lengua como oficial, nacional, para la educación, etc. El segundo aspecto, la planificación del corpus, comporta la modernización y adaptación del léxico, de la ortografía, la estandarización o codificación de las normas cultas; es decir, se refiere a la confección de diccionarios, gramáticas, ortografías normativas, creación de vocabularios especializados, estandarización de la lengua oral (nivel fónico), elaboración de alfabetos para lenguas ágrafas, entre otras (p. 8).
Sin dudas, como puede apreciarse en los aspectos tratados en este artículo, en procesos de adquisición de lenguas, así como en los de enseñanza y aprendizaje, tiene un lugar privilegiado la cognición, pues mediante ella se interpretan y asimilan la estructura del texto y las características de la interacción en un contexto social determinado, ya que las estrategias discursivas se expresan en aquellas habilidades que permiten integrar la relación entre discurso, cognición y sociedad; a la vez, revelan que la actividad comunicativa es inherente al hombre como ser social e influye en la transmisión de valores, sentimientos y conocimientos.
Además, las estrategias discursivas suelen justificar la organización coherente del discurso, mientras que las didácticas resumen el modo de aplicación de una política y planificación lingüísticas consecuentes en una nación, estado o territorio.
Estas estrategias suelen justificar la organización coherente del discurso y sus contenidos con vistas a la codificación, normalización y enseñanza de la lengua en cuestión. Tienen, además, diferentes niveles y complejidad lingüística: referenciales, predicativas, argumentativas, atenuantes e intensificativas; porque, como subraya A. Roméu “La propia práctica social se encargó de evidenciar que el lenguaje en sí mismo es un constructo teórico, cuya presencia solo hallamos en los libros de gramática, pero lo que las personas usan y perciben son discursos, es decir, hechos comunicativos reales” (2003, p. 3). Más adelante indica: El discurso, la cognición y la sociedad, al decir de Van Dijk, conforman un triángulo como resultado de la interacción de dos enfoques principales: a) en él se concretan las estructuras del texto y la conversación; b) se estudia el discurso y la comunicación c) y se concentra en la estructura social y la cultura” (p.19).
Por su parte, las estrategias didácticas permiten que el proceso docente-educativo se desarrolle desde tendencias novedosas y útiles para el conocimiento histórico-pedagógico practicado en el país, determinan el objeto de la didáctica en la educación en diferentes niveles de enseñanza, los objetivos del proceso docente-educativo, sus características psicológicas y gnoseológicas, la planificación y organización del proceso docente-educativo, sus tendencias, enfoque sistémico, los principios que rigen los planes y programas de estudio en cada nivel de enseñanza y el enfoque y efectividad del proceso en la Educación Superior; ya que las estrategias didácticas son el camino más seguro para garantizar la enseñanza desde el primer grado hasta la enseñanza universitaria. Finalmente, las estrategias deben tener un espacio para la individualización de la enseñanza, deben contar con un tratamiento diferenciado para los estudiantes de talento y para los de necesidades educativas especiales.
A modo de resumen, se puede decir que las estrategias de planificación curricular, de modelación didáctica, de desempeño pedagógico, del sistema de ciencia y técnica con fines pedagógicos y las de monitoreo y acreditación del sistema de enseñanza en Cabo Verde, pueden y deben servir para evaluar la planificación de las estrategias discursivas y didácticas de la LCV con vistas a su aplicación en la enseñanza primaria, en estrecha relación con la educación superior, nivel que tiene la obligación de preparar al cuerpo docente y de propiciar la superación de posgrado en estos docentes.
CONCLUSIONES
La lengua y la cultura caboverdianas están estrechamente ligadas y son los elementos principales de la identidad de sus ciudadanos.
La necesidad de desarrollar una identidad y una comunicación nacionales se manifiesta solo en la adopción del criollo como lengua nacional; sin embargo, no se reconoce que debe ser la base para el aprendizaje en las escuelas. Esto determina la necesidad de reevaluar la posición y función de la lengua materna del caboverdiano como reflejo de la identidad cultural.
Su no inclusión en el currículo escolar de la enseñanza primaria refleja cierta degradación de la cultura, pues no se cumple con el principio elemental de la concepción de la lengua materna como pilar para la definición de una identidad cultural capaz de favorecer las tradiciones.
Ya es una condición sine qua non la necesidad de acelerar la oficialización de la LCV para su introducción en la enseñanza.
La LCV es la representación de la cultura nacional y debe estar fortalecida con el conocimiento y respeto de sus valores autóctonos.
Además, esta lengua representa a la nación y debe ser preservada, no solo como patrimonio nacional, sino también como expresión del sentimiento y el pensamiento del sentir y el vivir del caboverdiano, como reflejo y soporte de su pensamiento y de la unidad cultural de este pueblo.
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[1] El criollo en su condición de lengua mixta es un producto especial, nacido del contacto entre dos lenguas con estructuras muy diferentes que se funden en un solo sistema. No es posible formular una definición puramente lingüística de las lenguas criollas y del proceso de su aparición y evolución, sin tener en cuenta una serie de datos y factores extralingüísticos: colonizador, colonizado, lenguas en contactos. De ahí las diferentes direcciones que abarca su estudio: política, institucionalización, educación y procesos lingüísticos en una geografía determinada. (Vid.: Dan Munteanu en “Apuntes sobre el origen del papiamento”, ALH, VIII, 1992, pp. 189-196.)
Recibido: marzo de 2011
Aceptado: septiembre de 2011
Ciencia en su PC. Revista electrónica editada por MEGACEN, Centro de Información y Gestión Tecnológica de Santiago de Cuba. Cuba.